Creo que no es necesario reflejar aquí las ganas que había de ver en directo a Deerhunter, más después del fenomenal “Halcyon Digest”, uno de los mejores trabajos discográficos del 2010 para los redactores de Music Drop y para gran parte de la prensa especializada (nosotros no nos incluimos entre ellos, claro). A pesar de esta buena prensa, y su gran trabajo, no llenaron La Riviera.Sin embargo, la generación de altas expectativas muchas veces deriva en grandes decepciones…, y es que el resultado final de la actuación de Deerhunter fue mediocre.
Pero bueno, entrando en materia más concreta. Aquí estaba Deerhunter con el objetivo de presentar su último trabajo y, como es lógico, arrancaron el concierto con una de las canciones más representativas del mismo, Desire Lines, cantada por Lockett Pundt, guitarrista de la banda, en un inicio potente pero que todavía pilló al público un tanto frío, como el sonido, que distó bastante de ser bueno. Siempre piensas eso de que, como está empezando el concierto, pues es normal, que ya irán solucionándolo desde la mesa, etc., pero el siguiente tema, Don’t Cry, fue a peor… con la voz de Bradfrod Cox tapada por la batería y el bajo, y una segunda guitarra que apenas se escuchaba.
Por desgracia esa fue la tónica imperante de una actuación en la que, a pesar del sonido y los esfuerzos por arreglarlo (con Bradford Cox haciendo un despliegue de gestos a la mesa en alguna ocasión), fueron desgranando los temas del “Halcyon Digest”, sin olvidarse de las canciones de sus anteriores trabajos, con momentos realmente interesantes en los que adornaban y alargaban sus canciones con bastante acierto como en la genial Nothing Ever Happened.
Así, y después de poco más de una hora de actuación, en la que salvo en momentos muy puntuales el público asistió con bastante frialdad, la misma que la banda, que es muy poco comunicativa sobre el escenario, se retiraron para volver de nuevo al escenario a tocar alguno de sus temas más fundamentales, como Cover Me (Slowly) como preludio a Agoraphobia, uno de los momentos álgidos de la noche, para completar una actuación cercana a la hora y cuarto, que hubiese resultado escasa de no ser por los problemas de sonido.
Mención aparte merecen Lower Dens, grupo al que no pudimos ver gracias a que empezaron antes de la hora marcada en las entradas como horario de apertura de puertas, algo que ya me ha pasado en más ocasiones y me parece vergonzoso. Si decir que, tras preguntar a gente que si logró verlos, la impresión fue bastante buena, reflejando el interesante trabajo discográfico que está realizando esta banda de Baltimore.
Calificación: 4,5
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