martes, 26 de abril de 2011

Nudozurdo - Tara Motor Hembra

“Sintética” significo un importante salto en la vida de Nudozurdo, situando a esta banda de lleno en el plano de actualidad de la música independiente nacional con un sonido fresco y en cierto modo distinto al del clásico grupo pop español que estaba triunfando en ese momento.
Debido a esto, la publicación de “Tara Motor Hembra” venía marcada por la expectativa generada en su anterior trabajo, como si se tratase de una reválida, esperando ver si serían capaces de plasmar un trabajo de la misma calidad, e incluso si serían capaces de sorprender con el mismo.
Después de escucharlo, la conclusión es que cumple con gran parte de las expectativas depositadas en el mismo. Nudozurdo sigue fiel a su estilo, un pop agresivo, con ciertos tintes de post rock, y algún toque cercano al post punk de los 80 y los sonidos de aquellas bandas actuales que beben de esa época. El resultado es un disco continuista pero con una cierta evolución, con una mayor riqueza en matices y sonidos.
Al igual que en su predecesor, el disco va alternando temas más pausados, como es la canción inicial, Golden Gotelé, con temas más contundentes y frenéticos, con ritmos casi obsesivos, como Prometo Hacerte Daño. El disco va creciendo en calidad e intensidad según va avanzando, siendo la primera subida importante con Prueba/Error, que con ritmos intensos y una letra un tanto repetitiva, da inicio a la parte central del disco, que es bastante brillante, manteniendo un gran nivel con canciones de calidad que consiguen mantenerte pegado al sofá escuchándolas, en un ejercicio interesante, ya que además son canciones claramente diferenciadas y de tonos distintos, desde la opresiva Conocí el Amor, a la más tranquila y sosegada Mensajes Muertos, hasta que desemboca en el mejor tema de este trabajo de Nudozurdo, Laser Love, tema de casi nueve minutos de duración que pasan como un suspiro…
A partir de aquí, se llega a una fase más reflexiva y tranquila, temas oscuros y de ritmos más tranquilos que te llevan sosegadamente hasta el final sumergido en el universo de pop gótico creado por Nudozurdo, rematando la faena con El Diablo Fue Bueno Conmigo, que introduce la novedad de contar con la colaboración en las voces de la hermana de Leo Mateos, vocalista de la banda.
Desde esta tribuna, uno de los pocos sitios en los que me dejan escribir, sentencio que estamos ante uno de los mejores trabajos que va a traer el pop nacional en este 2011. Ya sabéis, ¡a escucharlo!

Calificación: 8

martes, 19 de abril de 2011

Deerhunter - Sala La Riviera (Madrid) 14/04/2011

Creo que no es necesario reflejar aquí las ganas que había de ver en directo a Deerhunter, más después del fenomenal “Halcyon Digest”, uno de los mejores trabajos discográficos del 2010 para los redactores de Music Drop y para gran parte de la prensa especializada (nosotros no nos incluimos entre ellos, claro). A pesar de esta buena prensa, y su gran trabajo, no llenaron La Riviera.
Sin embargo, la generación de altas expectativas muchas veces deriva en grandes decepciones…, y es que el resultado final de la actuación de Deerhunter fue mediocre.
Pero bueno, entrando en materia más concreta. Aquí estaba Deerhunter con el objetivo de presentar su último trabajo y, como es lógico, arrancaron el concierto con una de las canciones más representativas del mismo, Desire Lines, cantada por Lockett Pundt, guitarrista de la banda, en un inicio potente pero que todavía pilló al público un tanto frío, como el sonido, que distó bastante de ser bueno. Siempre piensas eso de que, como está empezando el concierto, pues es normal, que ya irán solucionándolo desde la mesa, etc., pero el siguiente tema, Don’t Cry, fue a peor… con la voz de Bradfrod Cox tapada por la batería y el bajo, y una segunda guitarra que apenas se escuchaba.
Por desgracia esa fue la tónica imperante de una actuación en la que, a pesar del sonido y los esfuerzos por arreglarlo (con Bradford Cox haciendo un despliegue de gestos a la mesa en alguna ocasión), fueron desgranando los temas del “Halcyon Digest”, sin olvidarse de las canciones de sus anteriores trabajos, con momentos realmente interesantes en los que adornaban y alargaban sus canciones con bastante acierto como en la genial Nothing Ever Happened.
Así, y después de poco más de una hora de actuación, en la que salvo en momentos muy puntuales el público asistió con bastante frialdad, la misma que la banda, que es muy poco comunicativa sobre el escenario, se retiraron para volver de nuevo al escenario a tocar alguno de sus temas más fundamentales, como Cover Me (Slowly) como preludio a Agoraphobia, uno de los momentos álgidos de la noche, para completar una actuación cercana a la hora y cuarto, que hubiese resultado escasa de no ser por los problemas de sonido.
Mención aparte merecen Lower Dens, grupo al que no pudimos ver gracias a que empezaron antes de la hora marcada en las entradas como horario de apertura de puertas, algo que ya me ha pasado en más ocasiones y me parece vergonzoso. Si decir que, tras preguntar a gente que si logró verlos, la impresión fue bastante buena, reflejando el interesante trabajo discográfico que está realizando esta banda de Baltimore.


Calificación: 4,5

miércoles, 13 de abril de 2011

Shout Out Louds - Sala Heineken (Madrid) 07/04/2011

Primero me llamó la atención el cambio de sala, de la Sala Sol a la Sala Heineken, por necesidad de aforo. Luego me sorprendió el rumor de que habían agotado las entradas, y lo remató el empezar a encontrarme gente que había viajado desde lugares recónditos de España para poder verles en directo. Ni se me había ocurrido que Shout Out Louds tuviese una base de fans tan importante, ni que estos fuesen tan incondicionales como se mostraron a lo largo de la actuación…

Por lo tanto, la sala a reventar, y mucha expectación por ver de nuevo a Shout Out Louds en Madrid, presentando las canciones de su último disco, Work. Como preludio, y con una sala con poquita gente todavía, actúo Beth Loring, grupo que pasó sin pena ni gloria por el escenario de la Heineken y que, tras haber captado la atención del público en sus primeros temas, no consiguió engancharlo y sus canciones acabaron diluyéndose en el ambiente.

Esto solo provocó que se incrementasen las ganas de que Shout Out Louds saltase a la palestra, y pronto empezaron los silbidos del público reclamando la salida de sus ídolos, cosa que hicieron con algo de retraso e iniciando su actuación con 1999, de su último disco, “Work”, consiguiendo que todo el mundo botase y corease el tema, algo que fue a más cuando continuaron la actuación con temas de sus anteriores trabajos, llegando al primer gran momento de la noche con Very Loud del “Our Ill Wills”.

De manera muy acertada, y sin apenas descansos entre tema y tema, fueron desgranando los temas de su último disco alternándolos con los temas más destacados del “Our Ill Wills” y el “Howl Howl Gaff Gaff”, siempre de una forma muy directa, animada y con gran entrega. No faltaron temas fundamentales como The Comeback, Parents Livingroom o Please, Please, Please, canción con la que cerraron la primera parte de la actuación y que lanzó más al público, sin olvidar el tema más emblemático de la banda, Tonight I Have to Leave It. Después de un breve receso, saltaron de nuevo al escenario con Go Sadness, canción tranquila que calmó un poco el ambiente, para luego ir subiendo el tono y acabar de forma muy acertada con Walls.

Desde luego, una grata sorpresa la actuación de esta banda sueca, que no se conforma simplemente con salir y tocar sus canciones, si no que consigue darles un valor extra sobre el disco gracias a su entrega sobre el escenario. Realmente divertido y recomendable volver a verles cuando vuelvan a girar por España.


Calificación: 7,5

lunes, 4 de abril de 2011

Cats on Fire - Teatro Lara (Madrid) 30/03/2011

Después de dos años desde su última actuación en Madrid, Cats on Fire se presentó en el Teatro Lara con la idea de ir presentando las nuevas canciones que compondrán su nuevo trabajo, que lanzarán a lo largo de este año, tras el estupendo “Our Temperance Movement” editado en 2009. En esta ocasión estuvieron acompañados por Vincent, banda con un estilo cercano al post rock y al lo-fi, que hicieron gala de un buen directo salpicado de temas brillantes, con composiciones muy interesantes partiendo de una cierta sencillez instrumental, demostrando que muchas veces se pueden hacer muy buenas canciones sin tener que perderse en virtuosismos innecesarios. Pese a que el estilo de la banda es bastante diferente al de Cats on Fire, lo que significaba un hándicap, si alcanzaron un alto grado de aceptación entre el público asistente. Poco después salió Cats on Fire, con el clásico desparpajo de su cantante y guitarrista, Mattias Björkas, iniciando su actuación con un tema nuevo. Tras una breve presentación del nuevo batería que les acompaña, continuaron con Horoscope, del “Our Temperance Movement”, estableciendo la dinámica de ir tocando de forma alternativa nuevas composiciones y temas de sus anteriores discos, dejando entrever que su próximo trabajo cuenta con canciones que pronto los fans de la banda también convertirán en himnos. Entre canción y canción, como es habitual, a parte de las exageradas reverencias agradeciendo los aplausos, el cantante brindaba perlas humorísticas a través de comentarios irónicos que pasaban desde el fútbol hasta lo difícil que en muchas ocasiones es presentar canciones nuevas, porque todo el mundo quiere y desea escuchar los temas clásicos. De esta manera, tras cerca de hora y cuarto de una actuación intensa y divertida, se retiraron para salir de nuevo en un bis en el que tocaron otro par de canciones, tras las cuales se retiraron de forma definitiva. En conclusión, de nuevo un buen concierto por parte de esta banda, que siempre logra, además de una buena ejecución, un importante grado de conexión con el público asistente, a pesar de la frialdad que en este tipo de eventos puede significar estar sentado en la butaca de un teatro… Como anécdota, presentaron una camiseta exclusiva para los fans españoles de la banda, que rezaba: “Venimos de un lugar de Finlandia de cuyo nombre no quiero acordarme…”, aunque había una cierta escasez de tallas a la hora de adquirirla… (conozco a pocos que vistan menos de una M…). Calificación: 7