Cuando uno es fan de un grupo, como es el caso, ya que peco de cierta debilidad por Interpol, no es sencillo enfrentarse a hablar de su último trabajo con cierto espíritu crítico, pero a veces no queda otra que vestirse con la vitola de la “imparcialidad” e intentar ser honesto con uno mismo y lo que escucha, ya sea para hablar maravillas o defenestrar al grupo. Allá vamos…
El cuarto trabajo de esta banda neoyorquina tiene un comienzo prometedor, siendo Success una buena canción, con un tono muy en la línea de muchos de los temas del “Antics”, que a mi manera de ver es el más “alegre” de sus trabajos, cayendo luego en una sucesión de canciones que continúan la reproducción de manera muy suave, hasta acertada, con una continuidad marcada pero sin estridencias ni innovaciones, de tal manera que cuando acaba el tercer corte empiezas a pensar que quizás sea un tanto plano y con un sonido más cercano al “Our Love to Admire”, con canciones correctas y bien construidas pero a las que les falta algo. Y, de repente, ¡llega el tema principal del disco!, Lights, que rompe con todo lo anterior…
… Lights es una canción con ritmos pesados y constantes, un tanto machacones que logran crear una atmósfera un tanto opresiva, (el vídeo también va en esa línea, creo que merece la pena verlo). Es una ruptura clara en el disco dado que es capaz de generar tal sensación en el oyente, que los siguientes temas parecen carentes de fuerza. Es una canción con cierta vocación grandilocuente, un tanto barroca, al igual que en el anterior disco pasaba con The Heinrich Maneuver, aunque se trata de canciones muy distintas, y que termina desentonando un poco en el conjunto, no parece encontrar encaje en el disco, pero desde luego es el hecho diferencial del mismo. Es distinta respecto al conjunto, pero no respecto a Interpol.
Lights eclipsa a la siguiente canción, Barricades, uno de los singles del disco, una buena canción que retoma la línea con la que ha empezado el disco pero que cuando se escucha, justo a continuación de Lights, pasa casi inadvertida ante la fuerza de la anterior. Si se escucha por separado el efecto que consigue es completamente distinto, destacando más.
A partir de este punto el disco empieza a decaer, manteniendo el tono del inicio pero con canciones con menos brillo y un tanto cansinas (con alguna excepción en algún momento), demasiado planas, un defecto que perpetúa el grupo ya desde su anterior trabajo, pero que parecen empeñados en repetir buscando el caer en una espiral cada vez más lenta y oscura que te conduce al final pero, en este caso, con la introducción de ciertos matices novedosos, como un mayor juego con la electrónica, deriva clara y que en algún momento futuro, apuesta personal, empezarán a explorar con mayor ahínco sin lugar a ninguna duda.
Habrá que ver como se desenvuelven en sus próximos conciertos, ¡esperamos con ansia poder contaros qué tal va la cosa por La Riviera el 13 de Noviembre!
Puntuación: 5,5
No hay comentarios:
Publicar un comentario