jueves, 23 de diciembre de 2010

Ornamento y Delito - "Rompecabezas de Moda y Perfección Moral"

Desde hace meses la discográfica de este grupo me viene bombardeando a mails casi semanales (si, cierto, no es una exageración) vendiéndome los conciertos, el EP, el lanzamiento del largo o la edición en vinilo del disco de Ornamento y Delito. Por fin, en pleno retiro espiritual prenavideño, y en parte debido a las buenas críticas que he leído de esta banda, me he lanzado a escuchar su más reciente trabajo.
Para situarnos, Ornamento y Delito es una banda fundamentalmente vizcaína, aunque afincada en Madrid hace años, que por fin ha conseguido una atención mediática gracias a su primer trabajo con Limbo Starr, después de otros tres discos autoeditados y su participación en varios proyectos musicales diversos. Hay que tener en cuenta que gran parte de las canciones de este disco ya se habían editado en su anterior trabajo, Putas y Cocheros, pero que han sido rescatadas junto con temas nuevos para el lanzamiento de Rompecabezas de Moda y Perfección Moral.
Dentro de las diferentes apuestas musicales que se están realizando por parte de bandas nacionales, que en los últimos tiempos, y tras la oleada de niñas monas con sus guitarras, está dando frutos interesantes y distintivos con los trabajos de grupos como Cuchillo, Nudozurdo, etc., la propuesta de Ornamento y Delito es de las más arriesgadas, con un sonido innovador dentro del panorama español, mezclando el noise y el postpunk con unas letras trabajadas, conduciéndote a un sonido muy urbano en el que reflejan situaciones cotidianas y pintando paisajes de las ciudades en las que han ido transcurriendo sus experiencias de forma bastante acertada. Véase como ejemplo uno de los mejores temas del disco, titulado directamente Madrid, retrato de una ciudad caótica y en constante movimiento, a la par que corrupta y que genera un halo de atracción.
Escuchándolos es imposible no acordarse de la similitud de la voz del cantante con Nacho Vegas, cosa que también se puede ver en alguna de las letras, pero el estilo es distinto y personal. Si he de reconocer que el disco de primeras se me hizo un poco denso, que he necesitado darle tres o cuatro vueltas hasta poder apreciar sus matices y dejarme atrapar, pero el haber realizado este ejercicio ha merecido realmente la pena.

Calificación: 7

martes, 21 de diciembre de 2010

Pereza - Palacio de los Deportes, Madrid

Reconozco que iba con muchas dudas a ver a Pereza. Me parecen muy buenos músicos (son unos multi-instrumentistas bastante competentes, de hecho), con influencias muy clásicas que se reconocen en sus canciones. Puede ser que sus letras sean un tanto ligeras o poco literarias, pero ojala todo el mainstream de este país tuviera su calidad (seguramente en los castings de Gran Hermano habría menos gente).
La noche comenzó pintando en bastos, yendo hacia el concierto me sentí muy viejo al mirar a mi alrededor y ver al resto del público. Llamenme listillo o resabiao, pero tuve mis dudas...¿sería capaz de disfrutar de un concierto en el que el publico era eminentemente femenino y entre los 15 y 20 años? Comenzó el concierto y al cabo de tres canciones mis dudas se disiparon, me encontré con una banda de Rock/Pop perfectamente engrasada (era el penúltimo concierto de su gira), que iba desgranando un tema tras de otro, con la complicidad constante del público. Es de agradecer que todavía se hagan conciertos de más de dos horas (tomen nota señores de Interpol y de Arcade Fire), con un sonido en el Palacio bastante bueno y casi sin descanso entre canción y canción.
Como digo muy buenos músicos y front-men, saben que es lo que su público quiere y han encontrado un equilibrio entre el espectáculo y la actitud del que salen muy bien parados...Así las canciones de su último disco "Aviones" se conjuntaban a la perfección con los temas de sus anteriores discos. Me gustaron mucho "Lady Madrid", "Amelie" (aunque aquí eché de menos a Calamaro), "Windsor", "Llevame al baile" (con dedicatoria a Enrique Morente), "Como lo tienes tu", "Margot" y "Por mi tripa"...
Mención especial merece la banda que musicalmente da mucho juego, con integrantes de "Buenas Noches Rose", colaboradores de Quique González y un saxofonista que le dio un puntito muy chulo a las canciones con sus arreglos y animó bastante a la muchachada con postureos diversos...
Y si, lo reconozco sin problema, a pesar de ser un Puto Reviejo del Blues disfruté del concierto como un enano...A ver con que nos sorprenden en el futuro.

Calificación: 8

lunes, 6 de diciembre de 2010

Dead Capo - Sala Moby Dick (Madrid) 25/11/2010

En una semana plagada de conciertos en la ciudad, como por ejemplo el inicio del Primavera Club ese mismo día, y con la resaca del concierto de Arcade Fire y los miles de opiniones circulando por la red sobre el mismo, me incliné por un plan más tranquilo y acabé yendo a descubrir a Dead Capo gracias a la recomendación de una amiga.
Pero, ¿quiénes son Dead Capo?, bueno, básicamente es una banda que lleva más de 10 años en el escenario mezclando una serie de estilos variados que van desde el jazz al swing, pasando por el surf, o el rock más clásico. Este eclecticismo, siempre llevado con gran acierto y calidad les ha valido para alcanzar críticas excelentes sobre su trabajo y el haber conseguido tocar en sitios de lo más variado como los diferentes festivales de jazz que se organizan en la Comunidad de Madrid, el Festival de Jazz de Getxo, el Primavera Sound o la gala de clausura del Festival Internacional de Cine de Gijón.
Ya metiéndome en materia, ante una Moby Dick en la que estaríamos unas 50 personas, enmarcada su actuación dentro del ciclo "Jazz con Sabor a Club 2010", y con la excusa de presentar su nuevo single, "Carnaza", salen sin complejos los cuatro componentes del grupo a desplegar sus aptitudes musicales con una descarga rápida de swing para animar el cotarro y conseguir que la gente se acercase poco a poco al escenario. Con una calidad escénica indudable, con un sonido muy logrado desde el primer acorde y haciendo que la gente baile desde el principio (aunque no demasiado, que somos todos muy tímidos) se inició el recorrido por la variedad de estilos que cultivan en esta banda, llevándose grandes aplausos entre tema y tema. A lo largo de cerca de hora y media, con bis incluido, Dead Capo fue repasando los temas de sus diferentes trabajos y presentando al final las dos canciones que componen su nuevo single. Hay que destacar el protagonismo repartido entre los miembros en las diferentes canciones, por momentos todo depende del saxo, para luego ser la guitarra eléctrica la que predomina, o tener al contrabajo como protagonista en la siguiente canción, sin olvidarnos de una omnipresente y perfecta batería durante toda la actuación.
Tras esta experiencia, mi recomendación es aprovechar cualquier ocasión que se tenga para poder verlos ya que es una experiencia musical gozosa y distinta a las que solemos estar acostumbrados.


Calificación: 7,5

viernes, 19 de noviembre de 2010

Interpol - Palacio de Vistalegre (Madrid), 13/11/2010

Tal y como ya anunciamos en la crítica del último disco de Interpol, los componentes de Music Drop nos deplazamos hasta Vistalegre para ver cómo defendían su último trabajo en directo.
Como tampoco nos había entusiasmado el último disco, íbamos con la expectativa de ver el resultado de los nuevos temas en el escenario y cómo iban a combinar estos con el resto, si iba a predominar el Interpol, o si iban a basar su concierto en temas de sus anteriores trabajos. También nos generaba bastantes dudas el sonido que podrían sacar en un escenario como el Palacio de Vistalegre, tristemente famoso por no tener una acústica muy adecuada para este tipo de eventos.La noche empezó con una nueva inquietud, ¿llenaría Interpol?, y es que aunque si teníamos en mente que habían agotado las entradas, la sensación cuando ya habían terminado de tocar los teloneros es que se había completado poco más de la mitad del aforo, aunque poco a poco, minutos antes de que empezase la actuación de Interpol, nuestros temores se disiparon y pudimos comprobar que, efectivamente, Interpol tiene el suficiente tirón en nuestro país como para llenar un recinto de esas características, al menos en una ciudad como Madrid (ufff, ¡que alivio!).
Pero bueno, retrocedamos un poco, volvamos a los teloneros. Surfer Blood, banda que este año ha debutado con su primer disco, Astro Coast, álbum resultón, con un par de temas bastante interesantes y que, a nivel personal, tenía curiosidad por ver en directo. Rápidamente las ganas se disiparon, a la segunda o tercera canción ya deseábamos que se acabase, pero no por culpa de ellos, o no del todo, si no porque pese a su empeño, su correcta disposición en el escenario, o los graciosos movimientos de su cantante John Paul (que recuerdan/imitan en ocasiones a Ian Curtis), ¡el sonido era horrible! Los bajos tapándolo todo, la batería reverberando por toda la circunferencia de la plaza, la nitidez inexistente, etc... Vistalegre mostrando su hechizo con todo su esplendor. Vamos, que era difícil poder disfrutar del trabajo de Surfer Blood, aunque si es cierto que según iba avanzando su actuación el sonido mejoraba poco a poco. Habrá que esperar a otra ocasión para poder valorarlos en condiciones.
Después de esto, el temor sobre cómo sonaría Interpol volvío a instalarse en nuestros corazones..., pero quedó mitigado cuando después de media hora de espera y con algo de retraso saltaron al escenario con Success, canción con la que también comienza su último disco. Sin un sonido perfecto, pero mucho mejor que el de sus predecesores, Interpol continúo sobre el sobrio escenario que les acompaña con temas de sus primeros trabajos, Say Hello To the Angels y Narc, todo ello acompañado por los saludos de Paul Banks, siempre en castellano, recordando sus cuatro años de estancia en Madrid.
A partir de ahí continuaron con un set list que iba combinando de manera bastante acertada temas de todos sus trabajos, repasando temas como Rest My Chemistry (único tema del Our To Love To Admire antes del bis), Untitled o la gran PDA del Turn On the Bright Lights, o Slow Hands o Not Even Jail del Antics, tema con el que cerraron el concierto antes del bis, sin olvidar las canciones más destacadas de Interpol, Barricade y Lights, que tuvieron muy buena acogida por parte del público asistente.
Tras retirarse del escenario, después de cerca de hora y cuarto, saltaron de nuevo con una extraña elección, The Lighthouse, tema un tanto experimental y que enfrío un poco al público, que no tardó nada en reaccionar, ponerse a botar y cantar cuando la siguiente canción fue la aclamada Evil, que no nos pareció especialmente bien ejecutada, con un ritmo de bajo un poco distinto que no nos terminó de convencer, pero bueno, ¡que narices!, también nos dejamos llevar y botamos, y cantamos, etc... Como cierre definitivo del concierto, y tras hora y media de reloj, tocaron The Heinrich Maneuver con la que la fiesta iniciada con el anterior tema continuo, pero hasta ahí..., nos cortaron el rollo y se fueron...
La realidad es que resultó un tanto corto, que podrían haberse extendido un poco más. También hay que decir que es uno de esos grupos que sale y se pone a tocar sin demasiados aspavientos ni guiños al público, que se entregan a su manera, que es tocando, sin espectáculos que les rodeen, un tanto sintéticos, y que así se las apañan para hacer un directo bastante correcto pese a que, como ha sido en este caso, el recinto no les acompañe.

Calificación: 6

lunes, 15 de noviembre de 2010

The Wave Pictures - Teatro Lara (Madrid) 11/11/10

A pesar de ser una banda que en los últimos meses se ha prodigado mucho por este país, y particularmente por Madrid (¡¿van 3 ó 4 conciertos este año?!), por diversas circunstancias no me había cuadrado el poder verlos todavía y, por todos los comentarios que me hacían mis amigos, mi hermano, el Reviejo del Blues, etc…, me estaba perdiendo a uno de esos grupos que en directo se crecen y hacen mejores sus discos, mezclando el buen hacer musical con una gran capacidad de conectar con el público.
Ansioso por saciar mi curiosidad, en cuanto me enteré de que volvían a tocar no dudé un segundo y saqué las entradas para comprobar en mis propias carnes si la tan predicada excelencia era cierta o simplemente me estaban provocando.
Así que allí me planté con mi hermano, dispuestos a ver a The Wave Pictures en un escenario tan particular e interesante como el Teatro Lara. Por supuesto, aforo casi completo y mucho postureo (demasiado para mi gusto, pero de esto ya hablaré en otro momento). Con cierto retraso salió al escenario El Hijo, grupo telonero de la noche, proyecto de Abel Hernández que realizó un interesante despliegue de melodías bien construidas y logradas en directo, consiguiendo sorprender a aquellos que, como era mi caso, no conocíamos prácticamente nada del grupo, repasando durante poco más de media hora los temas de sus dos discos (Las Otras Vidas y Madrileña).
Y, por fin, y sin que al parecer se avisase adecuadamente a la gente que estaba aprovechando el descanso para tomarse algo, cuando sólo estaríamos la mitad de la gente en el patio de butacas, salieron al escenario The Wave Pictures arrancando su actuación con xxx de forma potente y marcando claramente la tendencia que iban a tener a lo largo del concierto…, desplegar mucha energía en el escenario combinada con grandes dosis de buen humor, buen humor en el que no faltó la auto parodia, críticas a Kasabian o Shakespeare o lo extraño que les resultaba tocar en un teatro.
A lo largo de poco más de hora y media fueron desgranando los principales temas de sus discos sin dejarse prácticamente ninguno de sus temas más emblemáticos como Love That Scene Behind, o Love You Like a Madman salpicados con grandes solos de guitarra de David Tattersall, con muchísimos elementos de rock clásico, riffs que recordaban por momentos a The Who o The Knack, por ejemplo, pinceladas de blues, y los pinitos casi a capella del batería, Jonny “Huddersfield” Helm en Sleepy Eye y Now You Are Pregnant.
Con el público plenamente entregado, costó bastante poco que se arrancasen con un primer bis y sobre todo con un segundo que se hizo de rogar bastante y en el que el propio David Tatterstall pidió disculpas a los encargados del teatro según volvía al escenario para interpretar (previa escucha de lo que el público quería) Blind Drunk, canción de su último trabajo Susan Rode The Cyclone.
Me fui para casa con una sonrisa porque lo que acababa de escuchar colmaba mis expectativas, haciendo realidad todos los comentarios previos que me habían hecho sobre esta banda en directo, y todavía tarareando alguna de sus canciones me fui para la cama sin pensar que en muy poquitas horas (demasiado pocas) estaría levantándome para ir a la oficina…

Calificación: 7,5


martes, 9 de noviembre de 2010

Maga - "A la hora del Sol"



Mi hermano siempre ha dicho que me encantan los “grupos con medios tiempos un poco intensos”, algo que es irremediablemente cierto. Digo irremediablemente porque como comprenderán, esa expresión dicha por un hermano mayor viene a significar, “si, si, tú muy rockero, muy rockero, pero en el fondo te gustan las canciones moñas como a las niñas cursis”. Y quieran que no, a un reviejo del blues eso le toca bastante los cojones. Dado que este blog no es el lugar en el que airear mis tensiones familiares (pese a que esto pueda suponer una pérdida de lectores potenciales), me centraré en la música y punto.
La primera impresión del disco de Maga “A la hora del Sol” fue bastante buena, había oído hablar de ellos y escuchado algunas canciones, pero este era el primer disco que escuchaba con detenimiento. Las letras están muy bien desarrolladas y destaca una banda de músicos en los que las guitarras limpias y una sección rítmica bastante creativa le dan un toque muy personal a las canciones.
De esta manera cortes como “Silencio”, “Martes” o “La balsa” se convierten en clásicos instantáneos a la primera escucha. Diferentes cada una en su estilo, “Silencio” más introspectiva pero especialmente bonita (parece que mi hermano tiene razón, soy un poco moñas). En “Martes” se ven toques más acústicos y un poco más optimistas para una canción que se desarrolla poco a poco, y en “La balsa” la sección rítmica toma importancia haciendo que la canción vaya creciendo y terminando con un desenlace  sencillo.
“Si, pero no lo soy” comienza con una intro instrumental muy buena y pasa a desarrollar una canción que juega con los ritmos para imprimir tensión a una canción sencilla muy bien resuelta. En “Sal y otras historias” (single del disco) los arreglos de piano le dan un sabor distinto a una canción que gana con las escuchas. Por el contrario, la grandilocuencia de ciertas canciones (“Canción para Septiembre” o “Último mar”) acaba resultando excesiva.
Sin embargo, a pesar de las buenas sensaciones iniciales, el disco pierde fuerza a medida que se repiten las escuchas. La manera de cantar las canciones es muy similar en todo el disco, se tiende a alargar las silabas finales de las frases para rellenar hueco y la voz tiende a los registros más altos/agudos constantemente olvidando posibles matices más graves. Además la estructura de las canciones es muy similar y los arreglos de las canciones no parece que aporten matices diferenciadores. La cuestión es que a medida que escuchaba el disco, perdía sensación de frescura y acababa resultando un poco monótono.
En resumen “A la hora del sol” es un buen disco de pop con letras muy buenas y canciones muy personales, a las que se le podría haber sacado más jugo.
Calificación: 6

viernes, 5 de noviembre de 2010

Concierto Anathema - Sala Penélope (Madrid) 04/11/2010

Sala Penélope, Madrid, cerca de tres cuartos de entrada, todos esperando por la presentación del nuevo trabajo de Anathema en directo, We're Here Because We're Here. En el ambiente se respiran las ganas por ver a esta estupenda banda de nuevo, y eso que en los últimos tiempos se prodigan bastante por España tras la gira que ya hicieron el año pasado y su actuación en el Sonisphere en Getafe en Julio de este año, por ejemplo...
..., pero para los no iniciados en este tipo de música, me voy a permitir situarles un momento sobre de quién estamos hablando. Anathema es una banda formada en Liverpool en 1990, liderada por los hermanos Cavanagh, y que en sus inicios comparte la escena doom metal con otras importantes bandas como Paradise Lost o My Dying Bride. Tras publicar sus primeros trabajos en esa línea, poco a poco se van alejando de su sonido más duro y acercándose al rock progresivo y al ambient rock.
Y tras esto, no me queda más que decir que en el último concierto que han realizado en Madrid han vuelto a demostrar que, además de saber evolucionar en su sonido, son grandes músicos capaces de deleitar a la audiencia con un show de más de dos horas y media del que curiosamente la frase más repetida a la salida del mismo fue "ha sido precioso". Aparecieron en el escenario con algo de retraso, remarcado por una larga espera entre el telonero (al parecer sólo toco uno de los dos previstos, no llegué a tiempo) que rápidamente se olvidó cuando empezaron a sonar los primeros acordes de Deep, tema a partir del cual, y ante un público ya plenamente entregado, pasaron a repasar en el mismo orden del disco su álbum Judgement, para luego continuar con la misma dinámica a partir de la quinta canción tocando varios temas del A Natural Disaster (Balance, Closer, A Natural Disaster...) para luego continuar con canciones del Alternative 4, el Eternity etc... durante algo más de una hora.
Lo curioso era que tras ese intervalo de tiempo aún no habían tocado ningún tema de su nuevo trabajo, que supuestamente venían a presentar y, tal y como ya pasó en anteriores giras, de repente se arrancaron con Thin Air, canción con la que abren el We're Here Because We're Here para ponerse a tocar todo el disco del tirón. Desde luego una forma curiosa de presentar un nuevo trabajo, pero muy aplaudida y agradecida. Tras la última canción del disco la banda se retiró dejando a Daniel Cavanagh tocando una versión acústica del Are you There? del A Natural Disaster para luego salir todos de nuevo (y sin hacerse de rogar) para cerrar con Fragile Dream.
Tras esta demostración es muy fácil salir de la sala olvidando los problemas de voz que tuvo Vincent Cavanagh al final del concierto, algún que otro fallo cometido por el batería o que la sala no es de las más indicadas para este tipo de eventos, y es que Anathema es una banda que en directo es capaz de transportar al público a otro mundo a través de su música, que consiguen que pase el tiempo que estás viéndoles en un suspiro y que incluso te quedes con ganas de más.

Deerhunter - Halcyon Digest

En el último mes han llovido excelentes críticas del último trabajo de Deerhunter, las webs más reputadas le han dado notas elevadísimas, todo el mundo predica que estamos ante uno de los grandes trabajos del 2010, etc…, y a mí sólo me queda decir que…¡tienen razón!
He de reconocer que hasta hace muy poco tiempo no había escuchado más que canciones sueltas de este grupo, y que cuando me he puesto a seguirlo en serio me ha sorprendido con grandes trabajos, como sus anteriores discos, Microcastle y Weird Era, y este último Halcyon Digest.
El punto fuerte para mi gusto es el enorme eclecticismo que muestran en sus composiciones, pasando sin problema de ritmos más cercanos al shoegaze en temas más ambientales como Earthquake, canción con la que abren el disco, a temas con unas raíces de pop más clásicas, como hacen en las dos siguientes canciones, o tocando temas con un aire más actual como Desire Lines o la genial Helicopter, aunque siempre con un toque muy personal, muy caracterizado por la voz de Bradford Cox (que a su vez también tiene su proyecto paralelo, Atlas Sound).
Independientemente de la mezcla de estilos, uno de los grandes logros de Deerhunter es que consiguen mantener la tensión a lo largo de todo el disco, encadenando muy bien los temas y formando realmente una obra completa en la que es difícil encontrar alguna canción que desentone a pesar de las diferencias compositivas y la variedad existente entre unas y otras. Al final es como si te estuviesen contando un cuento en el que te dejas llevar por las atmósferas creadas con la música y unas buenas letras que mezclan lo cotidiano y lo onírico.
Tendremos que esperar hasta abril para poder verles en directo en España, en concreto en el Café Antzokia de Bilbao el 13/04, en Madrid en La Riviera el 14/04; y en la Sala Apolo de Barcelona el 15/04.

Calificación: 8,5

lunes, 1 de noviembre de 2010

Nubes de Papel - De Pedro

“¿La Vaca qué…???!!! ¡Desde luego que grupos más raros escuchas!” Esta ha sido una de las frases más recurrentes que he oído durante los últimos 5 años, cada vez que mencionaba que una de mis bandas favoritas de España es la Vacazul. A día de hoy lo mantengo con la cabeza muy alta, creo que es una banda que factura un Rock en castellano de gran calidad (para lo que hay por estas tierras). Como músicos son de lo mejorcito (colaboradores también de bandas como Calexico, los 3000 Hombres, los Coronas o Sex Museum entre otros…) y en cuanto a canciones, presentan auténticos trallazos de rock urbano, que hacen de sus directos un espectáculo más que recomendable para los aficionados al rock en directo en salas pequeñas.
A día de hoy están enfrascados en la grabación de su quinto disco de estudio (tiene pinta de que va para largo), pero en estos días su cantante, Jairo Zabala, está presentando “Nubes de Papel” el segundo disco de su proyecto paralelo, De Pedro. A diferencia  de los temas de la Vacazul en los que predomina el Rock con toques de Hammond, en De Pedro Jairo Zabala nos presenta un trabajo en el que manda la canción de autor, los toques fronterizos, arreglos de viento y las letras introspectivas… Se nota la influencia de su colaboración con Calexico en estos últimos meses, en los que ha grabado y girado con ellos por todo el mundo.
Escuchar Nubes de Papel es escuchar un disco de un músico en crecimiento, al que le gusta la música. Notoria es la versión que hace del “What Goes On” de la Velvet que no pierde su encanto a pesar de la sencillez de la versión. Están presentes los toques de trompeta en muchas canciones bien de manera festiva en “Chilla, que tiemble”, dándoles un sabor fronterizo en “Empty fields”, quizá más melancólico en “Eternamente” o haciendo una pequeña joyita de una canción sencilla como “Tramuntana”.
Me ha llamado especialmente la atención del disco la diversidad de sonidos que se presentan y como se fusionan. De manera que nos encontramos un De Pedro más íntimo y melancólico en “Tu mediodía”, con unos sonidos oníricos que se repetirán en “Nubes de Papel” (con un contrabajo juguetón de fondo que invita al baile) o en “Levanta” (esta vez acompañados de unos violines completamente ajenos al resto de la producción del disco).
Sin embargo, algo que no me termina de convencer del disco, y que ya noté en su anterior trabajo, son las letras. Soy consciente de la dificultad de hacer letras en castellano con calidad, y que poner en palabras las sensaciones o sentimientos es jodido. Pero no puedo evitar que me chirríen ciertas letras de “Nubes de Papel”. Rimas forzadas o utilizando expresiones excesivamente coloquiales, que hacen que el mensaje flojee y no se tome en serio.
En definitiva, Nubes de Papel es un disco con un sonido precioso y diverso, rico en matices y entretenido de escuchar, con letras sencillas que no te cambiarán el mundo, pero que hacen que su escucha sea muy agradable.
Calificación: 7,5.
 

jueves, 14 de octubre de 2010

Vuelve el electro pop más siniestro - Detachments


Al principio de los 70 nacen Kraftwerk, su máquina y su sonido. Corría Mayo de 1980 cuando la muerte de Ian Curtis sorprende al mundo de la música, y con él muere Joy Division y nace New Order, que publicará su primer trabajo al año siguiente. A su vez empiezan a surgir una serie de bandas que rozan el post punk pero empiezan a jugar con nuevos sonidos, bandas tales como Depeche Mode, OMD, Ultravox o Bauhaus (y otras muchas) y, de repente, ¡eclosiona el electro pop!

Durante los años 80 y principios de los 90 estos grupos salpican la escena musical de hits inolvidables que han permanecido en los oídos de mucha gente y nos han influenciado, o al menos ese es mi caso, a las generaciones que por aquel entonces éramos apenas niños o ni tan siquiera proyectos de niños (quién sabe, quizás alguno de vosotros fue concebido a la luz de Love Will Tear Us Apart).

Pero, poco a poco estos grupos van desapareciendo, ya sea por falta de interés, cansancio, problemas internos, drogas, etc..., y la escena va muriendo y quedándose en el recuerdo, aunque algunos siguen y nuevas bandas adoptan estos sonidos o se ven claramente influenciados por ellos.

Se cambia de siglo, parece que este tinglado está destinado al armario de los recuerdos y a quedarse con la etiqueta de clásico, pero no es así, varios de estos grupos se juntan y vuelven a grabar, sacando de esto algún otro disco bastante bueno, OMD sale de gira (¡lo prometo!, los vi en el Summercase del 2007), y empiezan a surgir una serie de nuevas bandas herederas de este sonido, que la verdad no lo hacen nada mal (aunque, por ahora, me callo mi opinión sobre los revivals).

Y de una de esas bandas os quiero hablar, Detachments, grupo afincado en Londres que acaba de editar su primer disco tras haber sacado un par de EPs, haber realizado ciertas colaboraciones (incluyendo versiones de Joy Division y New Order con Peter Hook).

Este primer trabajo va jugando con todos estos sonidos, siempre desde una atmosfera un tanto oscura y recordando por momentos a New Order (Audio Video, tema que abre el disco), a los primeros trabajos de Depeche Mode en Art of Viewing, y alcanzando su visión personalista en los que creo que son sus dos mejores temas del disco, Holiday Romance y Circles, sin olvidar su toque más Joy Division en You Never Know Me o H.A.L.. Como advertencia, decir que es un disco que de primeras parece más de lo mismo, sin grandes novedades, y que si hace falta escucharlo dos o tres veces para poder ir apreciando los matices y el valor añadido del mismo.

Si he de ser sincero, no aportan gran cosa a la historia de la música, pero han conseguido crear un disco más que correcto, bastante completo, y con una visión continuista del estilo pero lo suficientemente diferenciadora como para hacerlos interesantes.

Puntuación: 6,5

martes, 12 de octubre de 2010

Interpol - "Interpol"

Cuando uno es fan de un grupo, como es el caso, ya que peco de cierta debilidad por Interpol, no es sencillo enfrentarse a hablar de su último trabajo con cierto espíritu crítico, pero a veces no queda otra que vestirse con la vitola de la “imparcialidad” e intentar ser honesto con uno mismo y lo que escucha, ya sea para hablar maravillas o defenestrar al grupo. Allá vamos…
El cuarto trabajo de esta banda neoyorquina tiene un comienzo prometedor, siendo Success una buena canción, con un tono muy en la línea de muchos de los temas del “Antics”, que a mi manera de ver es el más “alegre” de sus trabajos, cayendo luego en una sucesión de canciones que continúan la reproducción de manera muy suave, hasta acertada, con una continuidad marcada pero sin estridencias ni innovaciones, de tal manera que cuando acaba el tercer corte empiezas a pensar que quizás sea un tanto plano y con un sonido más cercano al “Our Love to Admire”, con canciones correctas y bien construidas pero a las que les falta algo. Y, de repente, ¡llega el tema principal del disco!, Lights, que rompe con todo lo anterior…
Lights es una canción con ritmos pesados y constantes, un tanto machacones que logran crear una atmósfera un tanto opresiva, (el vídeo también va en esa línea, creo que merece la pena verlo
). Es una ruptura clara en el disco dado que es capaz de generar tal sensación en el oyente, que los siguientes temas parecen carentes de fuerza. Es una canción con cierta vocación grandilocuente, un tanto barroca, al igual que en el anterior disco pasaba con The Heinrich Maneuver, aunque se trata de canciones muy distintas, y que termina desentonando un poco en el conjunto, no parece encontrar encaje en el disco, pero desde luego es el hecho diferencial del mismo. Es distinta respecto al conjunto, pero no respecto a Interpol.
Lights eclipsa a la siguiente canción, Barricades, uno de los singles del disco, una buena canción que retoma la línea con la que ha empezado el disco pero que cuando se escucha, justo a continuación de Lights, pasa casi inadvertida ante la fuerza de la anterior. Si se escucha por separado el efecto que consigue es completamente distinto, destacando más.
A partir de este punto el disco empieza a decaer, manteniendo el tono del inicio pero con canciones con menos brillo y un tanto cansinas (con alguna excepción en algún momento), demasiado planas, un defecto que perpetúa el grupo ya desde su anterior trabajo, pero que parecen empeñados en repetir buscando el caer en una espiral cada vez más lenta y oscura que te conduce al final pero, en este caso, con la introducción de ciertos matices novedosos, como un mayor juego con la electrónica, deriva clara y que en algún momento futuro, apuesta personal, empezarán a explorar con mayor ahínco sin lugar a ninguna duda.
Habrá que ver como se desenvuelven en sus próximos conciertos, ¡esperamos con ansia poder contaros qué tal va la cosa por La Riviera el 13 de Noviembre!

Puntuación: 5,5

domingo, 3 de octubre de 2010

Destino...Don't think so

Hay canciones que tienen que ser escritas y personas que han nacido con esas canciones en su destino...Hay millones de ejemplos, que mutan a lo largo de nuestra vida. Yo ahora me quedo con esta, ¿con cuál te quedas tú?